“16 DÍAS DE ACTIVISMO: DEL SILENCIO IMPUESTO A LA MEMORIA COLECTIVA”.

 

“16 DÍAS DE ACTIVISMO: DEL SILENCIO IMPUESTO A LA MEMORIA COLECTIVA”.

Amables lectores hoy 25 de noviembre al conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, comenzamos el período que se llama 16 días de activismo, del cual te platicaré a lo largo de esta sección de actualidades de GenderPower en mi blog de “Pixel & Short” comenzamos.

Desde 1991, los 16 Días de Activismo se han consolidado como una estrategia internacional impulsada por organizaciones feministas y respaldada por Naciones Unidas. La campaña busca poner fin a la violencia contra mujeres y niñas antes de 2030, articulando acciones que van desde talleres comunitarios hasta campañas digitales.

Por ello, los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género son una campaña global que conecta dos fechas clave: el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos. Su importancia radica en visibilizar, denunciar y transformar las estructuras que perpetúan la violencia, convocando a la acción colectiva y a la memoria crítica.

La primera fecha es muy impactante porque el 25 de noviembre, nos recuerda a las hermanas Mirabal, asesinadas en República Dominicana en 1960 por su activismo político, y simboliza la resistencia contra la violencia patriarcal.

Por otro lado, 10 de diciembre: Día de los Derechos Humanos, que subraya que vivir libres de violencia es un derecho fundamental, no un privilegio. La unión de ambas fechas crea un arco narrativo poderoso: de la denuncia de la violencia a la afirmación de la dignidad y los derechos humanos.

Pudieras preguntarte ¿por qué son importantes? Porque visibilizan todas las formas de violencia: física, psicológica, económica, digital. ONU Mujeres ha enfatizado que el espacio digital también se ha convertido en un campo de acoso y control. Además, generan conciencia y acción colectiva: gobiernos, instituciones y comunidades organizan conferencias, vigilias, campañas y actos culturales para sensibilizar y movilizar.

Asimismo, Conectan lo local con lo global: desde una vigilia en Culiacán hasta foros internacionales, cada acción suma a un movimiento que exige justicia y transformación social; e impulsan cambios estructurales: la campaña 2025, por ejemplo, se centra en “derribar obstáculos y construir espacios seguros”, recordando que la seguridad es un derecho. 

Por otro lado, dentro de estos 16 día de activismo se conmemora El Día Mundial de la Lucha contra el Sida, cada 1 de diciembre y representa un espacio global para reflexionar sobre la importancia de la prevención, el acceso al tratamiento y la eliminación del estigma hacia las personas que viven con VIH. Esta fecha busca sensibilizar a la sociedad sobre una epidemia que, aunque ha tenido avances significativos en investigación y atención, sigue siendo una amenaza urgente: en 2023, más de 39 millones de personas vivían con VIH y alrededor de 9 millones aún no tenían acceso a tratamientos que podrían salvarles la vida. La jornada impulsa campañas de información, pruebas de detección y actividades culturales que recuerdan que el VIH no solo es un tema de salud, sino también de derechos humanos y justicia social.

La conmemoración surge en octubre de 1987, cuando la Asamblea Mundial de la Salud y la Organización de las Naciones Unidas establecieron el 1 de diciembre como fecha oficial para unir esfuerzos internacionales contra el VIH/Sida. Desde entonces, gobiernos, instituciones y organizaciones civiles han utilizado este día para visibilizar la epidemia, promover la solidaridad y exigir políticas públicas que garanticen atención integral. La elección de una fecha fija permitió crear un movimiento global que conecta la ciencia con la acción comunitaria, recordando que la lucha contra el sida es también una lucha contra la discriminación y por la dignidad de todas las personas.

Además, cada 3 de diciembre se conmemora El Día Internacional de las Personas con Discapacidad que busca visibilizar la importancia de la inclusión, la accesibilidad y el respeto a los derechos humanos de más de mil millones de personas en el mundo que viven con alguna discapacidad. Esta jornada es clave para promover la participación activa en la vida política, social, económica y cultural, recordando que la discapacidad no debe ser motivo de exclusión, sino un llamado a construir sociedades más equitativas y sostenibles.

Y para cerrar estos 16 días de activismo tenemos el 10 de diciembre que conmemora El Día de los Derechos Humanos y tiene como propósito recordar la importancia de garantizar la dignidad, la igualdad y la libertad de todas las personas. Esta fecha marca un momento de reflexión y acción global, en el que se subraya que los derechos humanos son universales y deben ser respetados sin distinción de raza, género, religión o condición social. La jornada impulsa campañas educativas, actos culturales y debates públicos que buscan fortalecer la conciencia colectiva sobre la necesidad de proteger y promover estos derechos en todos los ámbitos de la vida.

La conmemoración surge en 1950, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 10 de diciembre como Día de los Derechos Humanos, en recuerdo de la adopción de la Declaración Universal de Derechos Humanos en 1948. Desde entonces, cada año se utiliza esta fecha para visibilizar avances y desafíos en materia de justicia, igualdad y libertad, así como para exigir a los Estados el cumplimiento de sus obligaciones internacionales. El día se ha convertido en un símbolo de resistencia y esperanza, recordando que la defensa de los derechos humanos es una tarea permanente y colectiva.

La fecha fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 14 de octubre de 1992, estableciendo su primera conmemoración ese mismo año. Desde entonces, cada 3 de diciembre se convierte en un espacio de reflexión y acción, bajo el lema “Nada sobre nosotros sin nosotros”, que enfatiza el liderazgo de las personas con discapacidad en la toma de decisiones que afectan sus vidas. La conmemoración impulsa políticas públicas, campañas de sensibilización y proyectos comunitarios que buscan derribar barreras físicas, sociales y culturales, reafirmando que la inclusión es un derecho y una responsabilidad colectiva.       

                   

Para concluir, los 16 Días de activismo no son solo un calendario de actividades: son un recordatorio de que la violencia contra las mujeres es prevenible y debe ser eliminada. Participar -ya sea compartiendo información, asistiendo a eventos o generando debate en redes- es parte de la construcción de una sociedad más justa.


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